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>“Mi profe me apretó por la puerta y no me resistí” final

>RESUMEN FINAL.-El tercero de seis hermanos es Lito (23), vive en una colonia de Itapúa y estudia la carrera de contabilidad. La familia de Lito es propietaria de una granja que procesa alimentos y exporta a Brasil y Argentina, y fue para trabajar con ellos. Hace siete años llegó procedente del Brasil el hermano menor de su papá, el tío Elvin (37), que terminó involucrando a su sobrino en una situación re difícil. Es que el tío se enamoró de una profe de Lito, una viuda llamada Alicia que en realidad, hace rato no le sacaba los ojos de encima al universitario…
Lito le hizo la pata a su tío Elvin para que conquiste a su profe Alicia, en los primeros tiempos del flirteo, hasta lo acompañaba a casa de ella a visitarla y pasaba veladas medio aburridas cenando, merendando o viendo televisión con ellos. Después, se cansó y le pidió a su tío que defina de una vez su noviazgo, que se anime a besar a la profe y listo, y el tío lo hizo y se convirtió en novio oficial de la viuda.
Sin embargo y aunque trataba de no pensar eso, cada tanto Lito seguía intuyendo que su profesora le tiraba onda, aunque se olvidó de eso porque se puso de novia con una compañera de curso llamada Mariela que, dicho sea de paso, era la mejor alumna de su promoción. Por eso es que Lito se enojó cuando la profe Alicia la aplazó en su materia y decidió ir a preguntarle por qué hizo eso.
Era viernes y fue después de clases que Lito fue a ver a la profe, y aunque la llamó para decirle que iba a verla, ella le abrió la puerta vestida con un camisolín transparente que dejaba ver “sus nalgas”.
LA “APRETADA”
Pasando por alto el tema de la ropa sexy, Lito le cuestionó a su profe el aplazo de Mariela y ella le aseguró que fue una nota justa ya que simplemente la chica rindió mal. También le aseguró que le podía “mostrar” el examen de su novia, y con eso lo convenció.
Avergonzado por su actitud, Lito no pudo rechazar una invitación a cenar que le hizo la profe, y después de la cena hubo cafecito en el sofá y una conversación en la que la profe terminó confesándole que aún no había tenido intimidad con su tío Elvin. ¿Por qué?, le preguntó Lito, y ella le confesó abiertamente que porque “quería sacarse primero un caprichito que tenía con un alumno”. Era obvio que se refería a él ya que lo miraba de una manera insinuante, así que Lito se levantó y se despidió ya que quería salirse cuanto antes del “momento difícil”.
Pero la profe, que “estaba chupando sidra”, lo siguió hasta la puerta, le preguntó si no le gusta “aunque sea un poquito” y se lanzó en seco: “me dijo que como no es hombre, no me puede violar, pero que le gustaría c… si yo le dejo. Sos la novia de mi tío, profe, le dije, y ella me dijo que es mayor que mi tío y que yo, y que sabía lo que quería, y que lo que quería estaba al alcance de su mano, y ahí me tocó ya sabés dónde. Yo estaba como piedra, no me podía ni mover, y sinceramente en ese momento no sabía si tenía que actuar como hombre, como sobrino, como alumno o como marica y salir corriendo”, se sincera el universitario.
Aún en esa situación híper comprometida, Lito le pidió cordura a su profe: “le dije que no haga algo de lo que después se va a arrepentir y se rió de mí, me dijo que de lo único que se puede arrepentir es de no seguir el latido de su corazón, y ahí ya me abrió el cierre. Yo no le podía atajar, porque parecía que tenía mil manos más o menos, parecía enredadera por mí, y como también yo estaba un poco asustado, porque esa es la verdad, es como que me costaba reaccionar. Ella me dijo: me decís ‘no’ con la boca pero tu cuerpo está aceptando el regalo que le quiero dar”.
Lito confiesa que de verdad se sentía “perdido”: “si ella me quería llevar a su dormitorio yo no hubiese llegado ni a la puerta, por el camino iba a volver, ni al sofá me iba a volver a acercar porque yo sabía que eso no tenía que pasar, por ello seguramente todo lo que quiso hacer, hizo ahí, al lado de la puerta nomás”, confiesa.
EL SECRETO
Lito dice que en aquella sala semioscura, con música lenta de fondo y esa mujer que la acariciaba, fue difícil para él dar un portazo e irse: “creo que también ella siempre me gustó un poco, porque una hermosa mujer es, pero nunca pensé que algo podía pasar entre nosotros, menos todavía desde que se puso de novia con mi tío. Ella me hizo sexo oral ahí mismo, y yo en ese momento ya no me resistí más”.
El muchacho confiesa que algo más hubo: “ella no dejaba que yo me recupere, después de una cosa vino la otra, y hubo un comienzo de relación sexual pero yo me sentí mareado y le dije a ella que por favor me deje ir, que no podía seguir, y me respetó, ella misma me vistió y me fui. Por el camino vomité y cuando llegué a casa hasta fiebre tenía. Mi tío viajó con papá a Ciudad del Este, y yo me sentí tranquiló porque no le iba a poder mirar a él en la cara en ese momento”, asegura Lito.
“A veces le deseo…”
El sábado al mediodía, cuando Lito despertó, su mamá le dijo que había llamado a la casa la novia de su tío y que estaba preocupada por él: “lo que pasó fue que yo apagué mi celular justamente para que ella no me empiece a llamar, ya que lo último que quería es tener que hablar sobre lo que pasó. Yo me fui a casa de unos amigos a almorzar, pasé ahí la tarde y a la noche, cuando volví a casa, vi el auto de la profe en mi portón”.
Eso molestó mucho a Lito, pero él no imaginaba lo que estaba pasando en su sala: “entré y les veo a mis padres y tres de mis hermanos brindando con mi tío Lito y con Alicia. Ahí me cuentan que se están comprometiendo para casarse, y me piden que vaya a darme un baño y venga a cenar con ellos. Yo un rato nomás les acompañé porque tenía que irme a casa de mi novia, pero no podía creer la sangre fría de ella que ni siquiera me miraba, sino que hacía como si nada hubiese pasado entre nosotros”.
¿LE DICE O NO?
Lito cuenta que su tío y su profe Alicia se casan en la Nochebuena, y él no sabe si contarle o no a él o a sus padres, lo que pasó: “no quiero también que me condenen porque dejé que algo pase, o que piensen que soy un mentiroso y que solo quiero destruir la felicidad de tío Elvin. Yo no quiero quedar mal ni quiero causarle daño a nadie”, asegura.
Por ahora, se desahoga contando esta historia y dice que ya hubiese hablado si su profe se le hubiese acercado de nuevo: “pero nunca más me insinuó nada. A veces pienso que ella actuó así porque estaba borracha nomás, pero no sé. Ahora que está por ser mi tía creo que a veces le deseo íntimamente, y eso me tortura por dentro”, asegura el universitario. FIN DE LA HISTORIA.

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